Luna Atómica.
Desperté flotando en la oscuridad, sin recordar cómo llegué ahí. Mi mente era un vacío total. No sabía mi nombre, ni mi misión, sólo que estaba solo, perdido en un vasto océano de estrellas. A mi alrededor, fragmentos de una nave destrozada se esparcían como polvo de estrellas. ¿Qué había ocurrido? No lo sabía. Frente a mí, la luna brillaba con una intensidad extraña, bañada en un resplandor verdoso que jamás había visto antes. Algo en ella era distinto, antinatural. Me sentí atraído hacia ella, como si esa luz verde me llamara, susurrándome promesas de respuestas olvidadas. A medida que me acercaba, un pequeño murmullo comenzó a llenar mi mente. Al principio, era solo un ruido lejano, un zumbido incesante, pero pronto se transformó en voces, susurrando en un idioma que no podía comprender. Cada palabra me invadía, retorciéndose dentro de mi cráneo, llenando los espacios en blanco donde debían estar mis recuerdos. "¿Quién soy?", pensaba, pero la respuesta se me escapaba...